De todos es sabido que los derechos y libertades tienen como límite (aparte de las obligaciones) el resto de derechos y libertades. Y que la libertad de expresión y los derechos al honor y a la intimidad siempre han colisionado entre sí. Numerosas son las sentencias (por ejemplo) en el ámbito de los servicios informativos -y no tan informativos (v. gr. prensa “rosa”)- que analizan esta cuestión.
Pues bien, acabo de leer una Sentencia del Tribunal Supremo reforzando la libertad de expresión. Es la tercera que leo en los últimos meses. Parece estar consolidándose una línea jurisprudencial que prima la libertad de expresión frente a los derechos al honor y a la intimidad personal y familiar.
Teniendo en cuenta la también creciente preocupación por la protección de datos de carácter personal, esta línea podría parecer falta de coherencia e, incluso, contradictoria. Nada más lejos de la realidad.
Por la vía de la protección de los datos de carácter personal estamos limitando (y mucho) el uso que de los mismos se puede hacer sin el consentimiento de los afectados (los titulares de los datos). Estamos, por tanto, eliminando las intromisiones más graves en los derechos al honor y a la intimidad personal y familiar cuando no interviene, de contrario, la libertad de expresión.
Es lógico, por tanto, que eliminadas dichas intromisiones se permitan las más leves cuando sean debidas al ejercicio de la libertad de expresión.
Y estos son los tres casos de los que hablaba al inicio de mi post: a) la libertad de expresión de los abogados en el ámbito del procedimiento judicial, b) la libertad de expresión de los representantes sindicales en el ámbito de su actividad como tales al referirse a otros representantes sindicales (equiparable a aquélla de los políticos en campaña) y c) la libertad de expresión cuando se critica a colectivos (por ejemplo, al conjunto de los funcionarios) puesto que el derecho al honor es personalísimo.
Veremos qué incidencia va teniendo todo esto en el ámbito de Internet y, en especial, de las redes sociales.